Tres generaciones de cacaoteros de Rionegro innovan con el SENA
La familia Guerrero, de la vereda La Unión en Rionegro, Santander, ha convertido su cultivo de cacao en chocolate y otros productos, gracias al acompañamiento del SENA y la asociación Ven Futuro.
Un legado que cruza tres generaciones
Eugenio Guerrero, de 81 años, inició la actividad cacaotera hace varias décadas y transmitió sus conocimientos a sus hijos. Hoy sus descendientes continúan trabajando la finca, manteniendo viva la tradición familiar.
Mary Guerrero Infante, una de los hijos, recuerda cómo su padre los llevaba desde niños a sembrar y cosechar cacao, y cómo esa enseñanza se repite con sus propios hijos.
Capacitación del SENA y diversificación del producto
Con el apoyo del SENA y la asociación Ven Futuro, la familia aprendió a procesar el grano y a elaborar chocolate. Además, descubrieron el uso del mucílago que rodea la semilla para preparar postres.
- Chocolate artesanal
- Postres a base de mucílago
Esta capacitación les abrió nuevas alternativas para agregar valor a su cosecha y ampliar su mercado.
Impacto y proyección futura
El proyecto demuestra cómo la formación técnica puede fortalecer a las familias rurales y generar oportunidades económicas. La familia Guerrero sigue apostando por la innovación, asegurando que el cacao siga siendo el eje de su sustento para las próximas generaciones.
