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A través de CampeSENA la extensión agroecológica fortalece 12 núcleos productivos del Archipiélago

La extensión agroecológica continúa llegando a las comunidades rurales del Archipiélago con la entrega de materiales que fortalecerán los procesos productivos de 12 núcleos de CampeSENA y Full Popular, promoviendo una agricultura más sostenible.

El SENA Regional San Andrés inició la entrega de materiales de extensión agroecológica a los núcleos de CampeSENA y Full Popular, una estrategia orientada a fortalecer las capacidades productivas de agricultores, pescadores y representantes de posadas nativas mediante el acceso a herramientas e insumos que contribuyen al desarrollo de prácticas sostenibles. Los materiales entregados permitirán fortalecer procesos como la preparación de suelos, la elaboración de fertilizantes y abonos orgánicos, así como el mejoramiento de cultivos en predios, huertas y patios productivos. Estas acciones promueven prácticas agroecológicas que aportan a la seguridad alimentaria, la protección del ambiente y el fortalecimiento de la economía popular del Archipiélago. Durante el encuentro fueron presentados los proyectos “Análisis de la deserción desde la mirada del aprendiz de formación titulada presencial del SENA Regional San Andrés” y “Diseño de una guía práctica para la inclusión de la inteligencia artificial en ambientes de formación”, iniciativas orientadas al fortalecimiento de los procesos educativos y a la generación de herramientas innovadoras para la comunidad académica. La primera fase de la estrategia benefició a seis núcleos productivos de San Andrés, conformados por agricultores, pescadores y representantes de posadas nativas, dando cumplimiento a los compromisos construidos con las comunidades durante el desarrollo de CampeSENA. En las próximas jornadas, la entrega de materiales se extenderá a los 12 núcleos contemplados en el programa, distribuidos en siete de San Andrés y cinco de Providencia, fortaleciendo el trabajo colaborativo y promoviendo mejores condiciones para el desarrollo productivo del territorio. “Estos materiales representan una oportunidad para seguir fortaleciendo nuestros cultivos y producir de manera más sostenible, beneficiando no solo a nuestras familias, sino también a toda la comunidad”, expresó Judith Hawkinds, integrante y líder de uno de los núcleos beneficiados. La articulación entre la extensión agroecológica, la formación y el trabajo comunitario continúa generando oportunidades para fortalecer la producción sostenible, impulsar la seguridad alimentaria y promover el desarrollo rural de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.