Aprendiz con discapacidad auditiva convierte su etapa productiva en una oportunidad laboral
El desempeño sobresaliente de una aprendiz del SENA Regional Magdalena durante su contrato de aprendizaje le permitió ser vinculada laboralmente por el Hotel Estelar, demostrando que el talento y las oportunidades transforman vidas.
La formación para el trabajo, sigue abriendo puertas y transformando historias en el SENA Regional Magdalena. Esta vez, la protagonista es Katherine Tenorio Mozo, aprendiz del Técnico en Cocina, quien, gracias a su excelente desempeño durante la etapa productiva, fue vinculada laboralmente por el Hotel Estelar como Auxiliar de Cocina, convirtiéndose en un ejemplo de inclusión, perseverancia y excelencia. Katherine, culminó su etapa lectiva en septiembre de 2025 y desarrolló su etapa productiva entre agosto de 2025 y marzo de 2026, mediante un contrato de aprendizaje en el Hotel Estelar. Su compromiso, responsabilidad y habilidades demostradas durante este proceso, hicieron que la empresa decidiera contratarla directamente a partir del mes de junio de 2026, consolidando un logro, que evidencia el impacto de la formación integral que ofrece el SENA. Más allá de una contratación, esta historia representa cómo la educación, el acompañamiento institucional y la confianza del sector empresarial, permiten que personas con discapacidad, encuentren espacios para demostrar sus capacidades y aportar con su talento, al crecimiento de las organizaciones. «Cuando llegué al SENA tenía muchos sueños y hoy uno de ellos se hizo realidad. Estoy muy feliz porque pude demostrar que, con esfuerzo, dedicación y amor por lo que hago, puedo alcanzar mis metas. Agradezco al SENA y al Hotel Estelar, por creer en mí y darme la oportunidad de seguir creciendo profesionalmente», expresó Katherine Tenorio. Durante todo su proceso formativo, Katherine contó con el acompañamiento de Paola Ramírez, intérprete de lengua de señas del SENA Regional Magdalena, quien resaltó la importancia de construir escenarios verdaderamente incluyentes, para que los aprendices desarrollen todo su potencial. «Historias como la de Katherine, demuestran que la inclusión se construye con oportunidades reales. Su contratación es el resultado de su esfuerzo, de una formación de calidad y del compromiso de una empresa, que reconoció su talento, por encima de cualquier condición. Este logro inspira a otros aprendices, debido a que la discapacidad nunca debe ser vista como un límite para alcanzar los sueños», afirmó Paola Ramírez, intérprete de lengua de señas del SENA Regional Magdalena. Con casos como este, el SENA Regional Magdalena continúa fortaleciendo una formación pertinente, inclusiva y conectada con las necesidades del sector productivo, promoviendo que cada vez más aprendices conviertan su etapa productiva, en una oportunidad de empleo y desarrollo profesional. Porque cuando el conocimiento se une con el compromiso, el talento encuentra el camino para llegar más lejos y transformar vidas.
